domingo, 29 de noviembre de 2009





Tengo los labios marcados
por las huellas de tus besos.
Cuando me lavo la cara
las repaso con mis dedos.



La estrofa de la copla constituye un hermoso y preciso vehículo poético para la expresión de los más diversos sentimientos. Muchos poetas la han cultivado, elaborando pequeñas obras maestras llenas de armonía y belleza, pues su ritmo se presta a la musicalidad y, por ello, nuestra jota (copla cantada) se nutre de ella y la engrandece con las bellísimas y variadas tonadas que la acompañan. No estamos de acuerdo con quienes quieren que la jota sea “brava” y que se cante a voz en cuello, cuando tantas veces y tantas voces la tratan delicadamente entonando cantas bellísimas . Por fortuna, los gustos cambian y muchos cantadores y cantadoras matizan y dan vida a coplas sin los tópicos que han atenazado la jota durante gran parte del pasado siglo. Es un camino -no excluyente- a considerar, seguir y perfeccionar en el día a día de nuestra jota viva. Hoy, la poeta taustana afincada en Madrid, Elena Peralta, nos regala esta delicada copla lírica.

(Publicado en Heraldo de Aragón, 29 nov.2009)


3 comentarios:

marisa dijo...

¡qué belleza! Un beso.

Maria Varu dijo...

qué bonito que nos hagáis llegar estas noticias

felicidades Elena y besicos a los dos

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Bravo, Mayusta y bravo por Elena.
Estoy muy de acuerdo, además.
Un abrazo