domingo, 19 de septiembre de 2021

La Copla. Madrid 8 .9.2021.Presentación del poeta y crítico Manuel López Azorín

 


 

 

 

Presentación de LA COPLA. Emoción y poema de Miguel Ángel Yusta 

 Me gustaría comenzar diciendo: No confundir la copla, que es una estrofa poética de cuatro versos de arte menor, generalmente con rima en los versos pares y libre en los impares, es decir: generalmente la cuarteta o bien la seguidilla o la redondilla y tantas otras estrofas, conocidas como coplas. No confundir, digo, con la canción de principios del siglo XX llamada, dependiendo del lugar, copla andaluza, canción española o canción folklórica que la mayoría de las veces está hecha con un conjunto de coplas y que tiene su valor y su importancia dentro del género artístico de la música española en general. Sin embargo, lo que nosotros, los poetas, denominamos copla, son esas estrofas de las que os acabo de hablar. Estas formas pertenecen a la tradición popular anónima; ya en los pliegos de cordel se daba y trovadores y juglares las interpretaban; pero también Jorge Manrique la empleó allá a finales del Medievo y más tarde fueron escritas por poetas del Siglo de oro, del barroco, del romanticismo y poetas del 98, del 27 y de la actualidad. La influencia anónima o no de la copla y sus cultivadores en la literatura ha sido mutua: los poetas se han servido del modelo popular para escribir coplas y al mismo tiempo el pueblo ha hecho suyas coplas con nombre del autor. Cuando los poetas se dieron cuenta de la gran importancia de la copla, la hicieron suya, la hicieron culta y con rima asonante (popularmente era más con rima consonante) 

Y dicho este preámbulo paso a presentarles en “modo copla” este magnífico libro de coplas que Miguel Ángel Yusta ha recopilado en su "LA COPLA. Emoción y poema". Y lo hago así para emular a este maestro de la copla o la canta aragonesa que lleva muchos años escribiendo poesía tanto de la llamada poesía formal como de la poesía tradicional o popular. 

 

Desde el Medievo se encuentran 

coplas en los cancioneros.

No se sabe del autor, 

anónimas son, del pueblo.

 

Copla del pueblo es la estrofa 

cuando el pueblo la ha cantado 

y se olvida del autor. 

Lo escribió Manuel Machado: 

 

Recordad: “Hasta que el pueblo 

las canta las coplas, coplas no son

y cuando las canta el pueblo 

ya nadie sabe el autor.”

 

El lenguaje de la copla 

es directo y coloquial, 

nace con el pueblo y nace 

para poderla cantar.

 

Se hacen coplas de romance 

coplas como seguidillas 

también llamadas tiranas

y coplas con redondilla…

 

Es el verso de la copla

el verso más español, 

tradicional y rimado…

llamado de arte menor. 

 

Rima con gracia en los pares, 

los impares deja libres

y la rima es pegadiza 

para que se memoricen.

 

Una aclaración ahora: 

la copla si es seguidilla 

rima en los pares igual 

mas con siete y cinco sílabas. 

 

Ejemplo de seguidilla:  

 "Si me dejas amor 

besar tu boca, 

sería el paraíso 

cosa muy poca."

Sí va compuesta, si tiene 

después de sus cuatro versos 

tres de cinco, siete, cinco, 

de coda o bordón son ellos. 

 "Yo subo al cielo, 

si tus labios me besan, 

como yo quiero". 

 

Se rima, si es redondilla 

de diferente manera: 

con el cuarto la primera, 

segundo y tercero riman.  


Ejemplo de redondilla:

Cuando te miro, morena, 

siempre merece la pena 

ver tu mirada que brilla.

 

La influencia de la copla 

en nuestra literatura 

ha sido mutua entre el pueblo 

y los poetas de altura. 

 

Poetas de altura son 

y Yusta, al seleccionarlos, 

por grandes vates de ayer

me da pie para nombrarlos. 

 

Ejemplos de POETAS DE AYER

 (Jorge Manrique)

Hallo que ningún poder 

ni libertad en mi tengo,

pues ni estó ni vo ni vengo 

donde quiere mi querer. 

 

Lope de Vega: 

A mis soledades voy 

de mis soledades vengo 

porque para andar conmigo 

me bastan mis pensamientos. 

 

 G. A. Bécquer (G.R.M.) 

Si ve tu cara un platero 

la roba para venderla, 

los ojos como brillantes 

y los dientes como perlas. 

 

D. Antonio Machado: 

Yo, para todo viaje, 

siempre sobre la madera 

de mi vagón de tercera 

voy ligero de equipaje. 

 

 J.R. Jiménez: 

¿Adónde va luna blanca 

por esa senda de flores?

 – Busco a uno que me ama 

por las sombras de la noche.

 

 Gerardo Diego: 

Quién pudiera como tú, 

a la vez quieto y en marcha, 

cantar siempre el mismo verso 

pero con distinta agua.

 

Y para concluir este apartado: 

F. G. Lorca; 

El río Guadalquivir va 

entre naranjos y olivos. 

Los dos ríos de Granada 

bajan de la nieve al trigo.

............................................. 



El lenguaje de la copla, 

en el pueblo, es coloquial, 

culta en los grandes poetas; 

pero en emoción: igual.

 

Cuando la música abraza 

algo esencial es la copla. 

Se hacen canción y se cantan 

abrazadas una a otra. 

 

Es la canción andaluza, 

copla que también la llaman.

Historia con varias coplas 

que alegría o pena cantan.

 

Aragón tiene las coplas 

hechas jota en su cantar, 

y la canta aragonesa 

subida está en un altar.

 

La copla, siempre la copla

en cada lugar de España

en todas partes se escucha, 

en todas partes se canta.

 

Y es que las coplas son viento.

El aire del pueblo son 

se sepa o no del autor. 

Os pongo el último ejemplo: 

 

Si se escribe con pasión 

y sin pensar en la fama 

la copla será una llama 

que brillará como el sol.

 

Que, el fundir el corazón

con el alma popular 

lo que se pierde de nombre

se gana en eternidad.

 

Y si es una copla culta 

que sale de los poetas

si tiene emoción… el pueblo 

la hace suya y se la queda. 

 

Y eso viene haciendo Yusta: 

Escribir, recopilar… 

las coplas de su autoría

y las de hace siglos ya. 

 

Si se pierde lo que vale, 

si no se le da valor, 

si solo vemos que sirve

presente, pasado no…

 

iremos hacia un mañana 

de olvido y de destrucción. 

Valoremos del ayer 

lo que tiene de valor. 

 

Sin olvidar el presente de otros que escriben la copla, Miguel Ángel ha incluido a los que escriben ahora. COPLAS DE POETAS DE AHORA: 

 

De amor

De Ángel Guinda:

“Para la luz tengo tiempo, 

para las sombras y el aire.

Lo que yo no tengo nunca 

es tiempo para olvidarte.” 

 

De Francisco Caro: 

 “A la guerra y sin respuesta 

se marcha mi corazón. 

¿Por qué ha de morir matando 

quien vive muerto de amor?"

 

 De Antonio Pastor Gaitero:

“A tus labios le hacen falta 

la sed de amor de mis labios, 

a mi jardín tu jacinto, 

a tu amapola mi nardo.” 

 

 De Antonio Capilla:

“No hay bombillas en la calle 

entre tu casa y la mía; 

para qué quiero más luces 

si ya tengo tus  pupilas".

 

De Marisa Peña:

“La mañana que te fuiste 

vestí de luto mi alcoba. 

De luto sigue vestida 

hasta que vuelva tu sombra.” 

 

Metafísicas.

De Rosendo Tello:  

“Me he buscado, rastreando,

las huellas de mi existencia 

y al fin, soy uno y distinto,

más completo en transparencia". 

 

De Valentín Martín:

“Nuestra vida es una torre 

que se desmorona sola;

morirse es cuestión de tiempo 

como muere la amapola”.

 

De Juana Vázquez Marín:   

“No quiere morir la tarde 

y enseña sus flores blancas 

pero al mirarse en un pozo 

estrellas y luna mandan.”  


 Yusta ha seleccionado a los amigos porque sabe que respetan la copla y la valoran. 

Cuando se escribe una copla 

en ella va el pensamiento 

y en ella va el corazón. 

No hay otra forma de hacerlo. 

 

Si no hay en la copla forma 

y si la emoción no lleva 

será verso mas, no copla, 

y no llegará a poema 

 

El Heraldo ha publicado 

de Yusta estrofas tan hondas 

que por su hondura nos dejan 

en guardia esperando coplas. 

 

Y Yusta que sabe bien 

lo que la copla conlleva 

nos la ofrece con su libro: 

Copla. Emoción y poema.

 

Y por esto los amigos 

de Yusta le han dedicado 

algunas coplas de elogio 

al libro que ha conformado: 

 

El poeta Paco Caro 

se desborda esta mañana 

con elogios merecidos 

a este maño que hace cantas. 

 

“Por elegante y precisa, 

por tierna, dulce y graciosa, 

no hay estrofa que más ames, 

que la cuarteta, la copla.” 

 

Igual Valentín Martín, 

un periodista de raza,

poeta y cronista sabio 

que de esta manera le habla:

 

“La mujer, qué gran invento 

cuando el creador la hizo.

Sin ella no habría copla 

ni infierno ni paraíso". 

 

Dice Rafael Soler al amigo Yusta:   

“De mi ventana a la tuya 

te saludo con abrazos 

y se los doy a tu Copla 

que me late entre las manos".

 

 Igualmente expertos y eruditos de la copla valoran y defienden este libro: 

 

Expertos en la materia 

de la copla andan presentes 

para defender la estrofa 

que tanto Yusta defiende.

 

Le dan rigor a este libro, 

lo ensalzan y fundamentan 

y cada cual con su voz 

defiende esta estrofa nuestra.

 

Con Juan Domínguez Lasierra, 

prologuista de excepción, 

que le da empaque a este libro 

y a la copla da valor. 

 

Para la copla ensalzar 

Como canta o como jota 

Javier Barreiro le ha escrito 

un epílogo de nota. 

 

Y Díez de la Cortina 

y Montemayor (Susana) 

le ha escrito una introducción 

que al ensayo pone alas 

 

para que vuele, tan alto

y se valore el valor 

de la copla que merece 

alas de estudio y rigor. 

 

 Entre las muchas coplas que Yusta ha escrito, selecciono yo algunas y os las digo:   

 

“En una humilde cuarteta 

cabe un corazón inmenso, 

un océano, un jardín, 

una canción, un te quiero.”

 

“Siempre ocurre con la copla,

cuando la escribe un poeta: 

de cuatro versos sencillos 

surge un hermoso poema.”

 

“Son las coplas de mi jota

cantos que nacen del alma,

crecen en el corazón

y en el aire se derraman” 

 

 Esto es tan solo una pequeña muestra de las muchas de este libro escritas por Miguel Ángel y que acabo de deciros para concluir con tres coplas dirigidas a este maño y con ellas termino esta presentación.

Gracias Miguel Ángel Yusta. 

Una hermosa antología 

de ventanas y verdades

“con coplas de amor y vida.” 

 

Ahora sí amigo Yusta, 

lo mío llega a su fin. 

Defiéndete como puedas 

que yo ya te defendí .

 

Digo que te defendí. 

No sé cómo habrá salido. 

Como mejor he sabido. 

Ahora te toca a ti.

 

 En Madrid, a ocho de septiembre de 2021.

MANUEL LÓPEZ AZORÍN.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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domingo, 1 de agosto de 2021

Rincón de la copla. Año XX. Agosto 2021.

  Todo pasa y todo queda;   

pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.


Desde hace catorce años, se celebra en Soria una feria monográfica de poesía (Expoesía) que es por localización, ambiente y actividades, la más importante de España. Uno, que tiene ascendientes sorianos, no puede sino disfrutar (y así lo he hecho desde el principio) estos días de la maravillosa ciudad del Duero y de sus gentes y pensar que en Zaragoza hay una gran población de sorianos, siendo tradicional la hermandad entre las ciudades del Ebro y el Duero. Las huellas de Gustavo A. Bécquer, Antonio Machado, Gerardo Diego y los recuerdos se van acumulando y surgen en cada visita acentuando el cariño con esta ciudad, capital de una provincia en la que, como en tantas de la España interior, sus pequeños pueblos se despueblan sin remedio.



Aragón está en Madrid

con tan feliz hermandad

que en un abrazo se funden

La Cibeles y el Pilar.

 

La Casa de Aragón en Madrid nació en abril de 1930. Ubicada en la madrileña plaza de la República Argentina, es un lugar de reunión y encuentro de los numerosos aragoneses que viven en Madrid y de los que vienen y van a la capital. Allí siempre son recibidos con los mejores símbolos de nuestra tierra. La Casa desarrolla numerosas actividades culturales: tertulias, presentaciones, recitales y también tiene un activo grupo jotero. Recientemente se han renovado sus órganos directivos y hay proyectos entusiastas para el futuro que esperamos se realicen con el éxito que merecen. Todo nuestro apoyo siempre para esta embajada de Aragón presidida por la cultura y sostenida por el trabajo y el cariño de los numerosos aragoneses que representan a nuestra Comunidad en Madrid.



No estás tan sola sin mí.

Mi soledad te acompaña.

Yo desterrado, tú ausente.

¿Quién de los dos tiene patria?


He aquí un ejemplo magnífico de copla como un micropoema lleno de poesía y belleza. Me lo hace llegar mi buen amigo, el escritor, poeta y periodista Félix Maraña, también conocedor y amante de la poesía popular que practica con maestría y frecuencia. La autoría de la copla es de Ángel Sánchez Harguindey (Madrid 1945) escritor y periodista muy vinculado a la actividad cultural y de espectáculos en la capital de España. El cultivo de la copla, el poema, con dignidad y calidad, está creciendo de manera importante en los últimos años y, frente a otras formas foráneas de expresión, reivindicando su posición en la lírica acompañando felizmente a las soleares, seguidillas y demás estrofas tan arraigadas en la poesía española.


Nadie le teme a la fiera

que la fiera ya murió;

al revolver una esquina

un valiente la mató.


Recuerda este Rincón en el sesenta aniversario de su fallecimiento al gran cantador que fue José Oto, cuya memoria y obra siguen vivas en todos los amantes de nuestra jota. Cuentan las crónicas que las calles rebosaban de miles de personas que acompañaban el féretro. José Oto, cantador de la jota, hacía su última ronda camino del cementerio. Era el 19 de abril de 1961. Nacido en la calle de Casta Álvarez, en 1906, otra calle lo recuerda hoy en en el zaragozano barrio de La Jota. Fue el más grande cantador de una época en la que nuestro folklore pisaba escenarios internacionales. Sus grabaciones son testimonio de su voz, su estilo y su maravillosa fuerza y sensibilidad para interpretar nuestro canto. Esta fue una de las coplas que hizo famosa.



Todo lo que es bueno, maña,

dicen que cuesta un sentido.

¡Cómo serás tú de buena

que me has costado los cinco!


De actualidad, debido a la reciente tesis que el escritor y periodista Juan Luis Saldaña le ha dedicado, volvemos a recordar a Fernando Soteras Gimeno, “Mefisto”, que fue periodista, escritor y también caricaturista y desde 1916 realizo en HERALDO DE ARAGÓN reportajes, crónicas y critica taurina. Nació en Zaragoza en 1886 y murió de accidente en 1934. Como “Mefisto “ firmaba sus “Coplas del día” -fina e irónica glosa de la actualidad- que le dieron enorme popularidad en su tiempo. Tiene “Mefisto” calle entre la Plaza de los Sitios y el Paseo de la Constitución, y busto en la Plaza de Aragón, obra del escultor José Bueno (Zaragoza 1884-Madrid1957), que lo recuerda a sus paisanos y fue inaugurado un año después de su muerte, en 1935.


(Heraldo de Aragón, 1,8,15,22,29 agosto 2021)













sábado, 3 de julio de 2021

Rincón de la copla. Año XX. Julio 2021

  Virgen del Pilar se escribe

con ge, fuera de esta tierra;

aquí se escribe con jota,

con la jota aragonesa.


Juan Luis Saldaña, escritor y periodista aragonés, acaba de leer -con la máxima calificación- su tesis doctoral, que constituye un interesante y exhaustivo trabajo sobre Fernando Soteras, 'Mefisto' (Zaragoza 1886- San Lorenzo de El Escorial 1934), afamado escritor y periodista que, entre otras actividades, glosaba a través de su sección 'Coplas del día' la actualidad en las páginas de HERALDO DE ARAGÓN, utilizando en sus artículos el formato de coplas. Saldaña ha realizado una labor, tanto acerca del autor como de su obra, muy importante, llevando con su trabajo la copla-poema a nuestra Universidad y abriendo camino para sucesivas publicaciones que estudien y enaltezcan esta noble estrofa tan arraigada en nuestro idioma y que con tanto cariño intentamos reivindicar. Mi enhorabuena al nuevo doctor, agradecido por citarme en la lectura de su tesis y en el extenso capitulo de agradecimientos. La copla es de Mefisto.



La jota vibra en el aire

rotunda, valiente y brava,

que la baila Andrés Cester

hijo de Isabel Zapata.


Andrés Cester Zapata, (Zaragoza, 1930- ibidem 2021) ha sido una de las personalidades más importantes del mundo de la Jota Aragonesa: hijo y discípulo de la inolvidable Isabel Zapata -una saga de joteros que ha hecho historia- fue bailador de fama internacional, coreógrafo, investigador imprescindible, autor de numerosos libros y publicaciones y director de la Escuela Municipal de Folclore hasta su jubilación. Aragonés galardonado y reconocido internacionalmente al que su sencillez y afabilidad distinguieron tanto como su sabiduría jotera junto con Angelita Vidal, su esposa y pareja artística, pasearon su arte por muy diversos escenarios de todo el mundo. Descanse en paz y reciba nuestro pequeño homenaje con una copla que le dedicamos ya hace un tiempo.


Cien años después de muerto

y de gusanos comido

un letrero habrá en mis huesos

que dirá que te he querido.


Me comenta mi querido amigo Gumersindo Falaces su feliz encuentro en una muy antigua publicación de una curiosa copla escuchada -y así se refiere- en un local de Zaragoza, presumiblemente de venta y consumo de buenas bebidas. Se trata dicha publicación de "La España negra", fechada en 1899, título que eligieron los pintores Darío de Regoyos y Èmile Verhaeren para el libro que daba cuenta de un viaje por el norte de nuestra Península, con sus correspondientes notas, al parecer no siempre objetivas, de esa España anclada en el tiempo y reacia a la modernidad. La copla es de cierta calidad, aunque rimen los versos pares en consonante y participio, lo cual demerita su forma, aun cuando se salve el contenido, de alto voltaje romántico y un tanto lúgubre.



Al viento esconde mi novia

su cara bajo el bancal

y tiene celos la luna

cuando nos ve pasear.


Muchas son las piezas del vestuario tradicional aragonés, rico y variado, que determinan la identidad aragonesa y cuyo uso se ha ido perdiendo con el devenir del tiempo. Pero, por fortuna, hay individuos y entidades que con competencia y cariño, recuperan y conservan la originalidad y peculiaridades de la auténtica vestimenta aragonesa, muy lejos del baturrismo comencializado que la desvirtuaba y que se generalizó principalmente en los años sesenta y setenta del siglo pasado. Como ejemplo traemos hoy, incorporada en una copla, la hermosa palabra 'bancal' con la que se nombra en Aragón a la prenda semicircular o rectangular con la que las mujeres cubrían su cabeza hombros y espalda y que se utilizaba fundamentalmente en ceremonias religiosas.


(Heraldo de Aragón, 4,11,18,25 julio 2021)

jueves, 17 de junio de 2021

Rincón de la copla. Año XX. Junio de 2021

  El cantar aragonés

no tiene de miel dulzor;

es un vaso de agua fresca

con goticas de limón.


Este año "El rincón de la copla" cumple veinte años. Mucho han cambiado las cosas desde el inicio de aquel 2002 en que, aun habiendo publicado coplas muchos años antes con diversos temas en este centenario Diario, iniciamos ilusionados la sección dominical que tenía como motivo la promoción y difusión de la copla, tanto en su vertiente literaria y popular como en la de letra (canta) de nuestra querida Jota. Son ya más de mil aportaciones de diversos autores entre las cuales se han colado las de quien esto escribe. Nuestro agradecimiento al HERALDO DE ARAGÓN y a quienes en él cobijaron -y lo siguen haciendo- estas líneas que pretenden reivindicar nuestra preciosa estrofa. Muchas gracias. Seguimos.

La de hoy es la copla inaugural (enero 2002), de Gregorio García Arista.

 

 

El «no» sin eco posible

de tu voz embalsamada,
se está muriendo de frío
en los cristales del agua.

 

Rafael de León y Arias de Saavedra, Conde de Gómara y Marqués del Valle de la Reina (Sevilla 1910-Madrid 1982) es un magnífico poeta y, además, autor de la letra de más de ocho mil canciones, muchas de ellas formando parte del famoso tríptico “Quintero, León y Quiroga”. Varias de ellas (Ojos verdes, La zarzamora, Romance de la Reina Mercedes...) son, en su letra, monumentos a la copla de este maestro indiscutible de nuestra poesía popular pues es la copla, la estrofa, la que nutre la mayoría de estas canciones españolas, por extensión denominadas “coplas” aunque esa denominación parta de los años veinte del siglo pasado, contrariamente a la copla (estrofa) que se remonta a los orígenes de nuestra lengua. He aquí una copla suya, una estrofa, un poema.



Poeta de los colores

los dibujos y los trazos;

discreto y hombre de bien:

es Calvo y es Supermaño


Alberto Calvo es compañero desde hace años en estas páginas del HERALDO y, además, amigo. Es un artista singular, grande, con una intensa trayectoria en varias publicaciones y exposiciones en diversas galerías. Algunas de sus máximas le definen: “Yo me meto con las actitudes, nunca con las personas”, o “La crítica empieza por la autocrítica”. Alberto Calvo, pintor de la actualidad, ha creado un personaje, Supermaño (1985), al que ha hecho famoso como protagonista de sus viñetas. Además -y eso es cualidad de los grandes- es persona modesta y muy sabia, aunque él jamás hace gala de ello sino a través de su criatura, ese personaje aragonés entrañable y sencillo -como su autor- y que nos canta las verdades, como el legendario barquero de Talaván.



Una mirada me dijo

que para tí me querías;

desde entonces voy buscando

tus ojitos cada día.


La copla, cuando es es un poema, debe expresar con brevedad, belleza y ritmo la entera idea del poeta. Su composición es un ejercicio, aunque de corta extensión, de dificultad meritoria, pues ha de cumplir las reglas de estilo escrupulosamente. Y hay una curiosidad en su lenguaje poético que utilizan con gusto sobre todo los poetas del sur y otros grandes, como el querido y recordado poeta y flamencólogo pacense Félix Grande (1937-2014). Él nos contaba cómo el diminutivo suaviza el verso y lo hace más íntimo y entrañable y en su faceta coplera (que las tiene y muy bellas) lo utiliza, prestándoles delicadeza y ternura. Mi cuarteta de hoy, ya veterana, la traigo aquí en su honor y recuerdo y en el de tantos poetas que ayer y hoy ennoblecen la copla...

 (Heraldo de Aragón. Junio de 2021) 

sábado, 8 de mayo de 2021

Rincón de la copla. Año XX. Mayo de 2021

Sabio, independiente, austero,

sobrio, brusco, seco y duro,

despierto, vivo, fogoso

aragonés...y baturro.


Se cumple en este año del 275 aniversario del genio de Fuendetodos, el 175 aniversartio de otro gran aragonés: se trata de Joaquín Costa, el "León de Graus", notario, jurista, político, historiador, economista, escritor, representante máximo del regeracionismo, cuya trayectoria fue muy importante en su tiempo. Su obra está estudiada en cientos de publicaciones y charlas. Joaquín Costa y Martínez (Monzón 1846-Graus 1911) fue “un labriego aragonés forrado de intelectual” que, gracias a su trabajo y esfuerzo consiguió tener una importante voz en una época difícil. "Escuela y despensa" era uno de sus lemas. Está enterrado en el cementerio de Torrero y se dice que en su intimidad, ya mayor, cantaba jotas tal vez como esta que con cariño le dedicamos.



Tienes la luna en los ojos

en los labios amapolas 

y en tu corazón el mío

calladito y en la sombra.


No es mala la soledad si uno se hace su amigo. Y más en estos tiempos difíciles de pandemia en los que tantos tenemos que, por fuerza, convivir con ella. Pero es muy conveniente compartirla, para que pierda esa mala fama que a veces la acompaña y la tiene calladita en un rincón del alma. En esta época nos acordamos especialmente de tantas personas que viven en obligada soledad y de las que, por desgracia, no somos suficientemente solidarios volviendo demasiadas veces la vista hacia otro lado. Pero también es mala la soledad de quienes la sienten a pesar de estar acompañados, porque quizá es la más difícil de curar. Por ello es bueno mirar también hacia nuestro interior y desde allí rendir tributo al amor, aun sin esperar respuesta. Que él nos acompañe siempre.

 

  La Virgen del Pilar dice

que no quiere ser francesa,

que quiere ser capitana

de la tropa aragonesa.


Benito Pérez Galdós, nació en Las Palmas en 1843. Murió en Madrid en 1920. Es considerado uno de los más grandes novelistas de nuestra lengua, aunque tembién escribió obras para el teatro. El Centenario de su fallecimiento se sigue conmemorando puntualmente, dada la problemática que el pasado año planteó la pandemia, trastocando muchos actos. Galdós publicó “Zaragoza” en marzo-abril de 1874, dentro de la primera serie de Los Episodios Nacionales, ingente obra compuesta de cuarenta y seis novelas agrupadas en cinco series. En el capítulo once de la citada obra refiere esta copla, que todos conocemos, pues es un clásico de nuestro folklore, y que pone en boca -“cantando todos en inmenso coro”- de los valientes defensores de la Ciudad.



Andad a ver a la Virgen

que yo también iré a verla

y le pediré llorando

que acabe pronto la guerra.


Como una anécdota de Miguel Fleta, transcribimos hoy un texto referente a una breve película (apenas un minuto) de Antonio de Padua Tramullas, guardada en la Filmoteca de Zaragoza. El pionero de la cinematografía filma cómo durante las Fiestas del Pilar de 1925 el Regimiento Infante, formado mayoritariamente por zaragozanos y victorioso en la guerra de Marruecos, desfila a su regreso por el abarrotado centro de Zaragoza. La ciudad vitorea a sus héroes y Tramullas (y también Florian Rey) filman el desfile en la calle Alfonso. Miguel Fleta, alojado en el Hotel Inglaterra frente a la Plaza de Sas, contempla el desfile. El general Mayandía para las tropas frente al hotel y el tenor entona esta canta que emocionó y enardeció a los congregados.



No me digas que no sabes

lo mucho que yo te quiero

si te pongo unos ojicos

que queman de puro fuego.


Que la copla es también una estrofa polivalente, sea culta o cercana al pueblo, lírica, celebratoria o deliciosamente espontánea, es caso que viene siendo común desde hace siglos. La copla siempre ha sido poema en ilustres plumas y popular canto gozoso, lúdico e incluso oración, como bien puede deducirse de los miles de ellas que, transformadas en cantas han sido interpretadas, concretamente en nuestro Aragón, por multitud de joteros que las han embellecido con tonadas variadas y que costituyen un importantísimo acervo que esperamos sea reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Un ejemplo es el que hoy nos envía nuestro querido amigo Ángel Hernández Mostajo, amante de las palabras y buen hacedor de coplas.

( Heraldo de Aragón, 2,9,16,23,30 mayo 2021 )

















domingo, 4 de abril de 2021

Rincón de la copla. Año XX. Abril 2021

Para vengarme de ti

todo el mal que te deseo

es que llegues a querer

tanto como yo te quiero.


Ejemplo de cómo en un poema breve y medido, la copla, se puede contener un universo de sensaciones y sentimientos es ésta que traemos hoy al Rincón y cuyo autor es Gustavo Adolfo Bécquer. El gran escritor romántico, de vida azarosa y obra con períodos desiguales de actividad y descanso, es en sus contradicciones ejemplo de un universo personal apasionante en todo caso. Aficionado a la ópera y zarzuela, algunas de cuyas obras sabía de memoria, no renegaba de unas seguidillas flamencas. Dibujante hábil, colaboró en varios trabajos con Valeriano, su hermano. Sevillano de nacimiento, marchó a Madrid a los dieciocho años. Murió a los treinta y cuatro. Un enorme creador cuya obra sigue traspasando generaciones y entusiasmando a lectores de todas las épocas.




Tan a menudo olvidadas

están muchas tierras nuestras

que dormidas no parecen

sino que parecen muertas.


Nos dirán, victimistas, negativos o también, como en la zarzuela famosa, nobles tercos y rudos. Yo, nacido en Aragón hace ya demasiadas décadas, contemplo con cierto escepticismo que vamos "muy despacico" en demasiados aspectos, con respecto fundamentalmente a nuestros vecinos del este y el oeste. ¿Somos pocos? Puede ser, pero aquí estamos aguantando el chaparrón y, si no, que se lo digan a los de la Sierra turolense, de Albarracín para arriba. Pueblos escasos de vecinos que son héroes supervivientes. Desde este Rincón nuestro cariño especial a Guadalaviar, Villar del Cobo y Griegos y el deseo de que les llegue, además, el apoyo que merecen por su constancia y apego a la tierra tan poco comprendido a veces por quienes disfrutamos de mejores servicios. Va por ellos la copla.




Mi copla llegó a tus ojos

a través del corazón

y yo me quedé tranquilo

porque ahora veo mejor.


Félix Maraña es escritor, periodista, poeta y crítico literario. Además es un donostiarra con un corazón bravo y un compromiso irreductible con la verdad y la amistad. Su biografía es amplia y fecunda: Premio de Periodismo Miguel de Unamuno, tiene obra dedicada a, entre otros, Jorge Oteiza, Gabriel Celaya, Pío Baroja, Julio Caro Baroja y desarrolla una intensa actividad cultural, literaria y periodística en diversos medios nacionales y con presencia en numerosos actos. Fue colaborador destacado de La Codorniz y es es un gran aficionado a la copla y al romance satírico que escribe con inspiración y fluidez. Añado que es persona de enorme generosidad y aquí traigo una de sus innumerables coplas, tomada al azar de entre las muchas que nos suele regalar.



La rosa que tú me diste

la sembré en mi corazón

y creció un jardín hermoso

donde cultivo tu amor.

 

En primavera, la poesía es un tema recurrente y, dentro de ella, las flores. Y si todavía profundizamos más, resulta que la rosa, esa flor reina, es la ganadora y protagoniza miles de versos que poetas de todos las épocas le han dedicado. A pesar de los avatares de estos tiempos, o precisamente por ellos, la poesía es más necesaria que nunca y, dentro de ella, del "arma cargada de futuro expansivo con que apunto al pecho" como escribiera Gabriel Celaya y cantaran Paco Ibáñez o Serrat , la poesía es, en efecto más que "un lujo cultural" concebido por los neutrales. Pero me permitiréis que, en estas primaveras de dolor, muerte y esperanza, también volvamos a dedicar unos versos a una sencilla, bella, inocente rosa...



(Heraldo de Aragón,  4,11,18,25 de abril de 2021)






























jueves, 1 de abril de 2021

Semana Santa 2021

 Por encargo de la Cofradía de La Piedad y el Santo Sepulcro de Zaragoza, he tenido el placer de aportar unas letras de jota, que han sido maravillosamente interpretadas por Beatriz Bernad y Nacho del Río en un acto muy emotivo e íntimo -condicionado por la pandemia- en la iglesia de Santa Isabel de Portugal de la capital aragonesa.

Transcribo aquí las letras de las ocho coplas y el enlace al vídeo.

https://www.youtube.com/watch?v=mO7YvkoBy5s

 

 Con Cristo crucificado

La Piedad está en silencio

con los brazos extendidos 

y la mirada en el cielo.

 

  El Hijo yace ya muerto

en los brazos de la Madre,

mientras en la noche brotan

densas lágrimas de sangre.

 

  Te canto la jota, Madre,

porque me sale del alma

que la copla es oración

que brota de mi garganta.

 

Ay Virgen de La Piedad:

cuántas lágrimas vertidas

con las que de amor quisieras

regar esta tierra mía.

 

Cristo, a refugiarme en ti

llegué cansado ysediento

y siempre me cobijaste

en el amor de tu pecho.

 

  Mi jota es una canción

que sale entera del alma

y ante La Piedad bendita

con mi voz, se hace plegaria.

 

La Piedad va derramando

lágrimas de compasión:

llora por todos nosotros

y su llanto es oración.

 

Qué grande se hace la jota

cuando el corazón la canta

qué grande si es oración

cantada en Semana Santa.

 ..........................................................(c) MIGUEL ÁNGEL YUSTA

 

 

 


 




domingo, 21 de marzo de 2021

Rincón de la copla. Año XX. Marzo 2021

 

Te amo... ¿Por qué me odias?
–Te odio... ¿Por qué me amas?
Secreto es éste el más triste
y misterioso del alma.


Hace unos días (veinticuatro de febrero) se celebró el aniversario del fallecimiento en Padrón, a los cuarenta y ocho años, de la gran poeta Rosalía de Castro. Ella, poeta, novelista y relatista, llevó al idioma gallego a un resurgimiento con su obra Cantares gallegos, a la que siguió un extenso listado que la sitúa en una posición privilegiada en la literatuta del siglo XIX. Traigo aquí un bello fragmento en esta cuarteta y el recuerdo de nuestra visita hace años, con la Coral Juan de Lanuza -que dirigía Antonio Ferrández- a su casa-museo cerca del casco urbano de Padrón, la "Casa da matanza". Allí, pudimos entonar, tan suavemente como una oración su "Negra sombra". Momentos de emoción que perduran siempre.



Ven ya, aunque vengas desnuda,

ven sola como las ramas, 

en marzo te vestiré

con las flores de mi alma.


De Juan Ramón Jiménez se ha escrito mucho y cada vez es mayor su importancia y proyección, pues son constantes los estudios de toda índole sobre su creación literaria. Premio Nobel de Literatura en 1956, su obra es inmensa y, en su conjunto, los versos de arte menor fueron de capital importancia por su concepto y revolución formal. Precisamente en 2011, Linteo Poesía, colección dirigida por Antonio Colinas, publicó en un precioso volumen "Arte menor", con edición, introducción y notas del especialista José Antono Expósito. Son poemas inéditos, escritos en 1909, con elementos formales propios, que también desarrollarían los grandes poetas de la generación del 27. Obra de recomendable lectura, de la que publicamos esta copla, inédita hasta hace pocos años.


(Heraldo de Aragón, 7 y 21 de marzo de 2011)


lunes, 15 de marzo de 2021

"La copla, emoción y poema" Reseña del escritor y periodista Juan Domínguez Lasierra.

 

Las coplas de un poeta, Miguel Ángel Yusta

Juan Domínguez Lasierra

Miguel Ángel Yusta, escritor y poeta zaragozano, vuelve por do solía, tras varias antologías sobre el tema, y nos ofrece una nueva entrega de su sección “Rincón de la copla”, firmada “Mayusta” y publicada en el dominical de Heraldo de Aragón, a la que añade una breve antología de otras suyas, muchas inéditas. En su sección dominical (desde hace ya veinte años, un referente en la historia del veterano diario zaragozano) alternan coplas del repertorio de grandes joteros (Oto, Galé, Cecilio Navarro...) con versos de grandes escritores españoles (desde Lope de Vega a la generación del 27 y posteriores), desde conocidos autores aragoneses de nuestros días a testimonios de coplistas de distintas regiones españolas. No faltan las coplas popularizadas por legendarios cantantes, lo mismo Miguel Fleta, Alfredo Kraus, Teresa Berganza o Plácido Domingo, que Concha Piquer, Lola Flores, Antonio Molina o Carlos Gardel. Ni las surgidas de zarzuelas firmadas por los más grandes del género: Guerrero y Ramos Martín, Chapí, el maestro Serrano, Echegaray y Caballero… Ni falta el recuerdo a los que han estudiado la jota, como Demetrio Galán Bergua, Antonio Beltrán, Alfonso Zapater, Javier Barreiro… Y también, como se indica al principio de estas líneas, una selección de las numerosas creaciones propias del antólogo, en las que Mayusta dedica sus cuartetas especialmente al tema eterno: el amor o su ausencia.

Yusta lleva muchos años batallando por la dignificación de la copla aragonesa. Entre sus participaciones en el concurso de coplas de las Fiestas del Pilar –que ha ganado en más de quince ocasiones-- hasta el mencionado “Rincón de la copla”, son ya más de treinta años sacando del ostracismo (es decir, de sus ámbitos habituales) el patrimonio de la jota, difundiéndolo y enriqueciéndolo con mimbres propios y ajenos, otorgándole un pedigrí que hasta no hace mucho se le negaba.

Son muy interesantes, en su brevedad, las acotaciones que Yusta incorpora a sus “rincones”, en las que imparte doctrina, con autoridad más que contrastada, partiendo del concepto métrico acuñado de la copla: “una estrofa poética que se compone de cuatro versos octosílabos, rimando en asonante los pares y quedando libres los impares”.

A partir de aquí, de esta escueta preceptiva, con la copla se puede hacer poesía mala, regular, buena y magistral, y nos referimos lo mismo a lo popular que a lo culto, pues como dice el autor, “puede ser inigualable vehículo de belleza, precisamente, por la obligada concisión en la expresión que conlleva su brevedad”. Vehículo de “todo tipo de emociones y sentimientos y, naturalmente, de los más hermosos y controvertidos de todos ellos: los que cabalga el amor”. Y porque “recorrer el cancionero español es pasear por un inmenso jardín de coplas que, por toda la geografía hispana, surgen con intensidad en fiestas profanas, celebraciones religiosas o familiares y otros eventos”. La copla es arte popular que, por su intrínseca belleza, ningún gran poeta culto ha querido dejar de cultivar.

Si nos referimos a la parcela de las coplas de jota, canta o cantica, estamos en lo mismo. “A pesar de la ‘bravura’ que casi de una manera tópica se quiere asociar con nuestro primer cante regional –señala Yusta--, hay muchas letras que con belleza lírica expresan sentimientos para ser cantados casi al oído”. Para combatir la herencia de esos tópicos, propone Miguel Ángel, “renovar e incorporar nuevas letras a sus tonadas, sin miedo a las que expresen sentimientos amorosos con delicadeza y ternura, en la seguridad de que, también en ellas, brilla la belleza de la jota”. Se trata de incorporar lo lírico a la expresión popular de la copla. “Su metro se adapta como guante al dedo para manifestar en muy pocas y escogidas palabras los sentimientos que se quieren plasmar”, se ha dicho.

Lo que trasciende de esta recopilación es algo de significativa importancia: que la copla, en sus mejores manifestaciones, es un género poético. Porque la copla no es sino una forma de poesía, utilizada secularmente por poetas de toda laya, y una y otra vez reactualizada por los poetas de nuestros días. La sección de Yusta recoge también coplas de poetas de ultramar, como José Hernández, José Martí o Mario Benedetti, o del ya mencionado Carlos Gardel.


Volvamos a lo que aquí nos interesa, a esta antología propiciada por nuestro buen poeta y gran coplista M. Á. Yusta, el más idóneo para realizarla por su laboriosidad de antólogo y su capacidad creadora a un tiempo, en este río inmenso y lleno de afluentes y meandros sorprendentes.

Las coplas que nos propone Yusta son una forma quintaesenciada de la poesía, y a este género pertenecen con todo derecho, aunque se camuflen o ignoren en los tratados literarios, de una forma u otra, salvo cuando son autores consagrados por la creación literaria general los que las han empleado en alguna ocasión, sean Bécquer, Juan Ramón Jiménez, los Machado, García Lorca, Alberti, Cernuda o Gerardo Diego.

Hay que subrayar que Yusta (que además tiene publicados más de veinte poemarios propios, y está incluido en numerosas antologías y grabaciones discográficas, y es fecundo colaborador en  prensa y revistas literarias) ha entrado en el mundo poético de la copla a través de una de sus versiones más populares, la que acompaña a la jota de su tierra. Que la jota aragonesa ha propiciado una versión rocera o enfática de la copla no se puede cuestionar, aunque, como en todo, hay que distinguir el trigo de la paja. Y durante estos últimos años, a través de recopilaciones de vario formato, Yusta ha ido separando lo uno de lo otro, arrinconando la parva, y ofreciéndonos lo más poético, sensible, culto, que la copla aragonesa ha ido generando a lo largo de los siglos.

Como señala Yusta, los temas más utilizados en la copla de jota aragonesa han sido el paisaje y la tierra de Aragón, el Ebro, el Pilar y los distintos sentimientos de las gentes que la habitan. “Pobladores desde el Oroel al Moncayo, tan diferentes como el paisaje y con tanta riqueza en su diversidad, han protagonizado las numerosas variantes de nuestro folclore más difundido. La jota, hoy, se sitúa como el canto y baile más emblemático de Aragón y en los últimos tiempos parece renovarse y evolucionar con lentitud, pero con firmeza, gracias a la labor de jóvenes y entusiastas investigadores”.

Y no conforme con ello, ha ido más allá de lo local, y ha ido recopilando lo mejor de la copla procedente de la expresión poética española en general a lo largo de los tiempos. Incluso nos ofrece un ejemplo de cómo la jota aragonesa ha traspasado fronteras, como manifiesta el cante: Se baila el jaleo en Cádiz / y la “soleá” en Triana / y por Requena y Utiel / la jota zaragozana. O el dato anecdótico de coplas de jotas cantadas en euskera.

El resultado de esta nueva recopilación de Yusta es una joya literaria, que pone de manifiesto que la poesía no necesita ni de largos parlamentos ni de retorcidas retóricas para ser expresión de lo esencial poético. La copla es como el buen perfume, que en frasco pequeño se “vende”, es decir, adquiere su mejor fragancia.

Aquí se nos ofrece la copla en toda su entidad temporal y creadora, capaz de esencializar, como decimos, los sentimientos, emociones, vivencias más intensas con apenas unos cuantos versos, con unas cuantas “palabras verdaderas” como exigía Machado a la poesía.

Todo esto parece evidente, pero siempre necesitamos de alguien que lo ponga de manifiesto, lo demuestre, lo plasme. Y aquí está el hermoso, el fundamental mérito de Miguel Ángel Yusta, que no conforme con enriquecer magistralmente la copla con sus propias creaciones, ha tenido la voluntad de darle a este género poético toda la dimensión literaria que merece, ejemplificando sus más notorios frutos. Pasen y lean, y admírense de lo que una copla es capaz de transmitir con tan sencillos mimbres, esa herencia que recibimos en sus primeros balbuceos de poetas anónimos, que los clásicos tuvieron la sensibilidad de hacerlas suyas y que, pasando por siglos de toda forma de poesía, sigue tan viva como siempre, porque lo esencial poético cabe en ella con el molde de las cosas que son eternas.




sábado, 6 de febrero de 2021

Rincón de la copla. Año XX. Febrero 2021

Cuando es muy grande un amor

no hay fronteras ni distancias,

porque es una fuerza inmensa

que funde juntas las almas.

Prosigue (y qué largo el tiempo) la situación agobiante de la pandemia que ha asolado tantos proyectos e ilusiones y ha cambiado la manera de ver el mundo. No nos cansaremos de repetir que la solidaridad y necesaria disciplina social son medios que ayudarán eficazmente al control de este problema, unidos a la exigible eficacia de los responsables y al sacrificio impagable del estamento sanitario y los servicios públicos que llevan la carga más pesada de esta situación. Nuestra admiración se debe traducir, siempre, en colaboración y convertirse en un sentimiento sin fronteras que nos haga mejores. Es el modo cierto de vencer. Ojalá sea así, porque verdaderamente es el único camino para doblegar esta y otras epidemias que nos asedian a diario.



¡Ay del que llega sediento 

a ver el agua correr,

y dice: la sed que siento

no me la calma el beber!

Hace pocas fechas, el dos de enero, fallecía en Madrid Guadalupe Grande, poeta, hija única de los poetas Félix Grande y Francisca Aguirre, ya fallecidos en 2014 y 2019. Los tres han aportado sus importantes obras a la poesía española, si bien Guadalupe ha fallecido a una edad en la que tenía todavía mucho que decir. Sola se queda su casa de la calle Alenza, en el madrileño barrio de Chamberí, donde se citaron numerosos escritores y poetas desde la posguerra y siempre hubo un espíritu de acogida y a veces de refugio. Desde este Rincón rendimos el pequeño homenaje a esta familia que tanto quisimos y que ha dejado un recuerdo y enseñanza imborrables. Como Paca era tan admiradora de Antonio Machado, traemos en su honor esta copla del Maestro.



Te dije que te quería

y no me prestaste oídos.

Por eso guardo silencio,

pero te quiero lo mismo.

Susana Diez de la Cortina Montemayor, oscense residente en Madrid, es filóloga y escritora que, entre otras actividades, cultiva la narrativa y la poesía; tiene varios poemarios publicados y colabora regularmente en publicaciones del Alto Aragón. Su actividad en Madrid, didáctica y literaria, es fecunda y muchas veces relacionada con nuestra Casa de Aragón, que realiza desde su bonita sede en la plaza de la República Argentina y bajo la presidencia de José María Orti, una intensa actividad cultural acogiendo muchos actos, conferencias, presentaciones y ciclos relacionados con nuestra tierra aragonesa y sus más destacadas personalidades. Una labor encomiable para dar a conocer en la Corte los mejores valores de Aragón. Esta copla es suya.


Contra el humo del poniente,

sobre el paisaje sin fin,

cruza despacio en el cielo

la cruz de una garza gris.

Que la copla es un micropoema lleno de posibilidades y belleza lo demuestra este ejemplo que me brinda mi buen amigo Joaquín Sánchez Vallés. Nacido en Huesca en 1953, ha ejercido de profesor de literatura y es un poeta y narrador ampliamente reconocido con numerosos premios de nivel nacional, figurando en diversas antologías. Tentado por la copla (la primera que publicó fue hace años en este Rincón a invitación mía) la ha cultivado con su saber, elegancia y el fino lirismo que caracteriza toda su poesía. También queda demostrado, con este y múltiples ejemplos a lo largo de siglos, que no hace falta recurrir a formas estróficas exóticas -aun breves- pues de ellas tenemos muchas y variadas que las superan en nuestra rica lengua castellana... 

(Heraldo de Aragón. Febrero 2021)




martes, 5 de enero de 2021

Rincón de la copla. Año XX. Enero 2021

  Amo la brisa cálida

preludio de ese fuego

que estremece tu rosa

ungida por mis besos.


Vamos capeando el invierno de este nuevo año lleno de esperanzas que todos deseamos se vean cumplidas en el más breve plazo. Pero hay que tener paciencia y pensar que las guerras (y esta situación es similar) tienen consecuencias largas y dolorosas para el individuo y la sociedad. Hará falta un gran esfuerzo individual y colectivo para inaugurar una nueva época en la que la reflexión y el reacondicionamiento, nos hagan pensar en nuevos y mejores modos de comportamiento social. Mientras, el refugio de la lectura, la música y la mirada a nuestro interior son ayudas importantes en este largo camino. Este poema es una copla de amor físico. La palabra sugiere y el pensamiento vaga por los sueños. Soñar, en estos tiempos, es también necesario.




Alguien dijo que "la risa 

es la gran enterradora".

Algo se me está enterrando

porque río a todas horas.


Concepción Méndez Cuesta, Concha Méndez (Madrid, 1898 - Ciudad de México 1986) fue una escritora, poeta, dramaturga y guionista española, contemporánea de la generación del 27 y especialmente conocida por su obra poética. Pertenecía a las Sinsombrero, grupo de mujeres artistas españolas nacidas entre 1898 y 1914 y cuya reivindicación total en la cultura de su tiempo tiene todavía aspectos pendientes. Era la esposa de Manuel Altolaguirre y su vida, apasionante, intensa y también azarosa debido a las circunstancias políticas de la época, transcurrió por diversos países. Poeta ante todo, su obra está recogida en "Poemas, 1926-1986" y ocupa un lugar muy importante en la poesía de esa época. E hizo coplas: he aquí una sobre la risa...




¡Malhaya el hombre, malhaya

que nace con negro sino!

¡Malhaya quien nace yunque,

en vez de nacer martillo!


La copla está presente en numerosas obras líricas españolas. He aquí un fragmento de La vida breve, una ópera o drama lírico, en dos actos, del compositor español Manuel de Falla (Cádiz 1876-Alta Gracia, Argentina 1946) con letra de Carlos Fernández-Shaw que fue estrenada, traducida al francés, en Niza en 1913, pues no encontró escenario español. La obra compila material musical popular, así como matices del español hablado en Granada, que su protagonista, la gitana Salud (soprano lírico-spinto) utiliza en su representación. La obra fue estrenada posteriormente en España, en 1914 en el Teatro de la Zarzuela, donde se volvió a representar protagonizada por Ainhoa Arteta y Jorge de León en septiempre pasado. También reinauguró el Teatro Real en 1997.




Soñé que me diste un beso

hace lo menos un año;

ya ves si es larga la fecha

y aún tengo dulces los labios.


Carmen de Burgos (Almería 1867-Madrid 1932) más conocida por uno de sus varios seudónimos, Colombine, fue activista, escritora perteneciente a la generación del 98 y considerada la primera periodista profesional en España y en lengua castellana, así como la primera corresponsal de guerra (Melilla 1909). Su vida y actividad periodística y literaria son apasionantes; estuvo muy relacionada con los mejores escritores y artistas de la época (Galdós, Blasco Ibáñez, Juan R. Jiménez, Romero de Torres, Sorolla...) y es un ejemplo de lucha por las reivindicaciones feministas, rompiendo fronteras en una época harto difícil. Escribió ensayo, novela, poesía y tradujo a numerosos autores. De su libro Notas del alma, es este bello poema: una copla

 

 

Cuando se escribe una copla

en ella va el pensamiento

y en ella va el corazón. 

No hay otra forma de hacerlo.

 

Manuel López Azorín, nacido en Moratalla, Murcia, en 1946, se traslada a Madrid en 1954. Reconocido poeta y crítico literario, reside desde 1982 en San Sebastián de los Reyes, donde ha sido nombrado hijo adoptivo y desarrolla hace años una intensa actividad cultural. Entre otras actividades, fundó el Colectivo Helicón de Poesía, dirigió y presentó Tertulias de Autor a través de CNTV, puso en marcha y dirigió el Centro de Estudios de la Poesía (CEP) en la Universidad Popular "José Hierro" de esta localidad y creó la revista "Poesía en la diana". Colabora en revistas literarias de ámbito nacional e internacional.y tiene una extensa creación poética reconocida con numerosos premios. Su Romancero flamenco (2012) es una obra de referencia imprescindible en su género. 

 

Heraldo de Aragón. Rincón de la copla. 3,10,17,24,31 Enero 2021

viernes, 11 de diciembre de 2020

sábado, 5 de diciembre de 2020

Rincón de la copla. Diciembre 2020

¿T'acuerdas que me dijiós

en lo rincón de lo fuego

que me querebas a yo

más que a la luz de tos güellos?


Joaquín Gil Berges (Jasa, Huesca, 1834 - Zaragoza, 1920). fue abogado, foralista y político republicano aragonés. Segundón de su casa, cursó enseñanza secundaria en las Escuelas Pías de Jaca y luego en Zaragoza, donde hizo carrera de Leyes y se estableció como abogado, llegando a ser uno de los más prestigiosos de la ciudad y de Aragón. Publicista prolífico en periódicos y revistas, escribió el prólogo al Diccionario de Latassa, aumentado y refundido por Gómez Uriel. Dentro de su importante labor cultural, cabe destacar su aportación a los estudios lingüísticos con un Diccionario de voces aragonesas publicado en Huesca, 1916. (G.E.A.). Esta copla, de Cantares aragoneses, recogidos por el ilustre don Joaquín, me la ha facilitado mi querido G.F

 

 

Culta o popular es grande

esta celebrada estrofa.
No hace falta decir más:

¡Viva por siempre la copla!


El apasionante mundo de la copla , una de nuestras estrofas emblemáticas, se extiende desde los lejanos tiempos del nacimiento de la lengua castellana (según últimos informes, el español es la lengua más hablada del mundo después del chino y antes del inglés) hasta la actualidad. En esta época de vanguardismos que no lo son tanto y modas que duran muy poco, de premios a la simplicidad y de tanta escritura kleenex -o sea de usar y tirar- es bueno detenerse, por ejemplo, ante nuestros clásicos y cultivar las formas de expresión oral y escrita, frente a la innecesaria utilización de términos foráneos y el reduccionismo del lenguaje de las redes y mensajes. Y leer mucho a nuestros grandes autores de cualquier época, de los que tanto podemos aprender. 

 

 

 Con un amor especial

preparamos estas Fiestas

ensanchando el corazón

y abrazando las ausencias.


Comienzan las fechas centrales de una fiestas de navidad atípicas, con restricciones forzadas por la pandemia . En ese sentido querría hacer desde este Rincón una llamada a la responsabilidad y la solidaridad de todos para, cumpliendo las normas sanitarias, lograr acortar lo más posible tanto el número de afectados como las tremendas consecuencias sociales y económicas. Que la liberalidad propia de estos días no sea pan para hoy y hambre para mañana. Cuidemos y cuidémonos, que ya falta menos, para salir cuando antes de una época que ha dejado ya decenas de miles de muertos en nuestro país. Que no sea un sacrificio, sino un acto de solidaridad , esta renuncia a un poco de nuestra tradición. Pensemos en el año próximo y en llegar felices a estas fechas.

 

Brotaron cuando te fuiste 

mil lágrimas de tristeza:
era lluvia que regaba
el secano de tu ausencia.


Son días algo tristes los de estas navidades históricas de la pandemia. Los recuerdos se agolpan con más fuerza en aquellos que tenemos un largo camino recorrido en el que hemos dejado seres queridos, amigos y personas que marcaron muchas épocas de nuestra vida. Esta copla de hoy fue inspirada en su día por una ausencia de amor, pero hoy puede ser aplicada a cualquier ausencia de quienes nos han dejado o están lejos y que se hace más patente en estas fechas. No obstante quiero acabar este año con esperanza, deseando lo mejor para todos los queridos lectores de este Rincón, con el anhelo de que en el nuevo año 2021 se supere esta época y retorne el abrazo de quienes nos siguen en el camino: esos hijos y nietos que tanto queremos y añoramos.


(Heraldo de Aragón, 6,13,20 y 27 dic. 2020)







lunes, 23 de noviembre de 2020

domingo, 1 de noviembre de 2020

Rincón de la copla. Noviembre 2020

 


La jota es bravo sentir

que en todo Aragón se canta

con latido noble y firme

que sale limpio del alma.


Me atrevería a calificar a José María Lopera ( Alcaudete, Jaén, 1929) como un digno sucesor de Demófilo. Su publicaciones -numerosísimas- hacen de él un poeta imprescindible, sobre todo en su faceta de creación de las estrofas populares, y un investigador fundamental del folclore andaluz. Cultiva la literatura, la arqueología y la historia. Actualmente vive en Álora desde donde proyecta una intensa actividad cultural y dirige la revista literaria Álora, la bien cercada. Habla seis idiomas y ha estudiado fenicio y tartessio. Es Caballero de la Orden del Danubio. Ha leído sus poemas en ocho países y, entre sus numerosas obras, su libro Flamenco para cantar palo a palo es fundamental para conocer todo ese rico acervo popular que encierra el folclore andaluz.




Mi cuerpo es ese árbol, 

la montaña y el río.

Nadie, nadie lo sabe:

sólo yo, que lo olvido.


En José Corredor-Matheos, como en tantos poetas consagrados, se muestra cómo una copla, cuatro versos octosílabos que riman en asonante los pares, puede ser un poema de una belleza e intensidad absolutas. Nacido en Alcázar de San Juan en 1929, vive en Barcelona desde 1936. Se licenció en Derecho en dicha ciudad y empezó a destacar como crítico de arte, traductor, antólogo y poeta. Fue además jefe de redacción de la editorial Espasa-Calpe y director del Gran Larousse Català. En 1953 publicó su primer poemario, Ocasiones para amarte, al que ha seguido una quincena de libros reunidos en Poesía 1951-1975 (Plaza y Janés, 1981) y Poesía 1970-1994 (Pamiela, 2000). Recibió el Premio Nacional de Poesía 2005 por El don de la ignorancia.

 

 

Me fui con tu libro allí,

y luego no hacía falta:

todos tus versos, Antonio,

el Duero me los cantaba

 

Poeta española nacida en Bilbao en 1902, estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid, fue catedrática de Lengua y Literatura en los institutos de Huelva, Alcoy y Murcia hasta después de la guerra civil española y posteriormente, tras ser represaliada, trabajó en la Biblioteca Nacional de Madrid. Es una de las mejores representantes de la llamada poesía desarraigada, de la primera generación de la posguerra. Junto con Blas de Otero y Gabriel Celaya, formó parte del importante Triunvirato Vasco de la poesía de post-guerra. Mujer de barro, editado en 1948 fue su primer libro, al que siguieron luego hasta diez publicaciones, con el bellísimo 'Soria Pura', reeditado recientemente (Lastura), al que pertenecen estos versos dedicados a Antonio Machado.




En amor son los suspiros

pequeños brotes de viento

brisa que canta dolores

o nostalgia de recuerdos.


Recientemente ha visto la luz una publicación, "La copla: emoción y poema" en la que junto a las del autor de estas líneas se publican coplas de diversos autores clásicos, modernos y contemporáneos y varias colaboraciones de especialistas en la copla. Es un homenaje a esta estrofa nuestra que, junto a las tradicionales soleá, seguidilla y otras de arte menor, constituyen un importantísimno patrimonio literario que, por fortuna, convive con las nuevas formas de expresión poética y que la aproximan al pueblo, donde perduran porque, como ocure con la ópera, los que tienen cierto temor a "no entender" la poesía, se acercan sin temor y se inician en estas formas sencillas pero difíciles, si tienen calidad poética. Esta de hoy es una de las publicadas.



Navegante de la noche:

mantén la guardia despierta.

Abre los ojos y el alma

porque tus versos esperan.


En estos tiempos de pandemia y desorden de nuestras costumbres habituales, sobre todo en quienes ya no tenemos horarios laborales, es frecuente que la jornada de lectura o escritura y también de navegación por Internet se prolongue hasta horas inhabituales. El insomnio, también muy frecuente, y en muchos casos la soledad del aislamiento, hace que nuestras citas y conversaciones se desarrollen a horas en las que tendríamos que estar ya durmiendo apaciblemente. Pero la noche siempre tiene su encanto, bien en amigables tertulias presenciales o, como es el caso en estos últimos tiempos, en conversaciones a distancia en la pantalla del ordenador. En todo caso, vaya esta sencilla copla para aquellos "navegantes de la noche" que muchas veces nos acompañan,


Heraldo de Aragón. Noviembre 2020











































Rincón de la copla. Octubre 2020.

 Con el corazón abierto

ayer me acerqué a tu reja

y la cerraste deprisa

sin asomarte siquiera.

 

La copla es un vehículo poético ideal para expresar sentimientos directos con brevedad y, entre ellos, los amorosos. Las penas del amor, el ansia del amado, la espera, el desamor, el olvido, el engaño y tantos otros, han servido y sirven de tema a estas composiciones inmortales a las que se unen la soleá y la seguidilla, tan bellas como la copla y tan arraigadas en la poesía española. Una imagen hecha palabras es la que en esta copla de hoy expresa tanto el ansia amorosa del amante como el desdén, bien por indiferencia o por estrategia para aumentar el interés del pretendiente. Hoy ya no hay rejas donde rondar, pero los sentimientos y las acciones siguen teniendo parecidas formas. Ay, el amor...




Pilar es símbolo y nombre

de fe, constancia y piedad

y fortaleza de un pueblo

sin límites para amar.


Mañana, doce de octubre, Día del Pilar, es Fiesta Nacional y, claro, el día grande de Zaragoza. Como todos los años, el alma de los aragoneses se ilusiona y su Fiesta trasciende a todos los ámbitos. Este año, tan señalado y difícil, nos vamos a sentir todos un poco menos cerca físicamente, pero siempre unidos por el corazón, por esos sentimientos que nos emocionan desde niños y que transmitimos de generación en generación, y deseando que tiempos mejores, que vendrán, nos traigan la plena alegría de las Fiestas del Pilar, con las calles rebosantes, los ríos de flores y jotas, la música y las gentes alegres y bulliciosas llenando todo. Los aragoneses lo merecemos. Zaragoza también. ¡Vivan las Fiestas del Pilar!




Llorar por los que se fueron

en silencio y soledad

y luchar porque los vivos

no lo olvidemos jamás.

Sobra decir que 2020, este año terrible de cifra tan redonda, pasará a la Historia como el de la catástrofe sanitaria -y consecuentemente económica y social- más grave de los últimos cien años. Una ola mortífera se ha extendido por nuestro mundo y ha destruído vidas y esperanzas, poniendo de relieve la enorme debilidad del ser humano, que tantas veces se cree el centro del universo, imbatible en su superioridad intelectual y socialmente cada vez menos solidario con sus semejantes y con el mundo que habita. Reflexiones muy serias se imponen a partir de ahora y esperemos que sean efectivas. No es la menor un interés mayor por el intento de crear un futuro mejor para todos. Palabras que, por repetidas, no debieran olvidarse jamás.


 

Qué gran fortuna he tenido

de amar siempre sin medida

sin haber nada pedido...


Esta semana nos salimos de la forma de la tradicional copla, para dar cabida a una de las más hermosas formas estróficas populares de la poesía española, que tiene muchas: La soleá. Esta estrofa de tres octosílabos que riman primero y tercero es propia de la lírica popular andaluza y tiene una variante, la "soleariya" de distinta medida, con el primer verso y tercero hexasílabos rimando y un segundo de diez o doce sílabas. En fin, lo que pretendemos es resaltar la enorme riqueza de nuestra poesía tradicional, sin necesidad de acudir a modas más o menos foráneas. La soleá tiene forma cantada en el rico folclore andaluz y este ejemplo, de cosecha propia, sigue la temática de soledad y desengaño, frecuente en esta estrofa. 

 

Heraldo de Aragón 4,11,18.25 Oct. 2020